
Si se realiza algún tipo de deporte en época de calor es fundamental prevenir la deshidratación. Para ello hay que reponer líquidos constantemente, ya que con la actividad física se pierde aún más agua que en otras épocas del año a través del sudor. El agua y las bebidas isotónicas no deben faltar. Lo más conveniente es beber el equivalente a dos vasos de agua antes de empezar y parar de tanto en tanto para volver a hacerlo.
Si está en una gran ciudad y la práctica deportiva se realiza al aire libre, hay que tener en cuenta los niveles de contaminación ambiental, especialmente en lo que se refiere al ozono. Ello implica la conveniencia de llevarla a cabo en las primeras horas del día o por la noche, ya que el ozono se va acumulando según avanza el día y su concentración es mayor por la tarde. Por la noche, sin embargo, se dispersa.
Otra precaución a adoptar es el uso de una vestimenta adecuada. Debe ser holgada y preferiblemente de algodón para facilitar la circulación de aire en su interior. Otro tanto ocurre con el calzado deportivo: deben permitir la transpiración y se deben utilizar calcetines de algodón.
Al hacer deporte al aire libre siempre hay que utilizar protección solar, para evitar que se queme la piel.